
Cualidades de un administrador de empresas
La carrera de Administración permite a los profesionales desempeñarse en diversas facetas como asumir roles en dirección estratégica, gestión comercial, negocios globales y gestión del talento humano, por mencionar algunas.
Esta profesión tiene un campo laboral muy amplio que te ayudará a crecer día a día. Para poder desempeñarte adecuadamente deberás asimilar al máximo los conocimientos aprendidos en la u, pero también, poner en práctica algunas habilidades.
A continuación, te contamos qué cualidades debe tener un estudiante de Administración:
Liderazgo. Al convertirte en administrador asumirás el gran reto de dirigir equipos de trabajo. Por ello, es muy importante que sepas transmitir confianza y seguridad a tus colaboradores para promover un adecuado cumplimiento de los objetivos.
Planificación. Ser organizado y ordenado es una cualidad importante al momento de establecer las tareas que deberás realizar como administrador. Para lograrlo, establece prioridades y crea estrategias para el cumplimiento de metas.
Toma de decisiones. El análisis de las diversas situaciones a las que te enfrentarás te ayudará a resolver problemas de forma rápida y certera, siempre teniendo en cuenta el bienestar de la organización y de sus trabajadores.
Negociación. Crear alianzas y lograr que la empresa se expanda de manera global dependerá de tus habilidades para llegar a nuevos acuerdos con otros empresarios. Es una gran oportunidad para sacar adelante a la organización y hacerla más visible.
Manejo de idiomas. Un punto importante y muy valorado es el conocimiento de otras lenguas, como por ejemplo el inglés, para volverte mucho más competitivo en el mundo de los negocios.
Comunicación. Mantener un feedback con tu equipo de trabajo es algo indispensable. Promover un buen diálogo con ellos y escucharlos es una pieza clave para la toma de decisiones y, además, permitirá tener un ambiente laboral agradable.
Estas son algunas cualidades de todo buen administrador. Recuerda que si bien algunas son innatas, también se desarrollarán y fortalecerán a lo largo de tu vida universitaria.