
Consejos para una alimentación saludable
Volver a clases es un gran reto que implica grandes responsabilidades tanto académicas como personales. Una de estas últimas, precisamente, es contar con una alimentación saludable para tener un rendimiento adecuado durante las horas de estudio.
Si bien hoy llevamos nuestros cursos de manera virtual sin la necesidad de pisar las aulas universitarias, es muy importante que nuestros hábitos alimenticios sean los mejores para potenciar nuestra memoria, concentración y evitar enfermarnos.
Por ello, la docente de la Escuela de Enfermería USAT, Mag. María Caridad Arriola Arizaga, nos explica qué tipo de alimentos contribuyen con una buena nutrición durante la etapa estudiantil y, además, permiten fortalecer el sistema inmune de las personas.
Carbohidratos complejos como avena, quinua, kiwicha, harinas integrales, arroz integral y soya.
Frutas de la estación por su valiosa fuente de vitaminas, nutrientes y antioxidantes. Se recomiendan las de color intenso como naranjas, granadas, sandías, uvas, arándanos, etc.
Verduras como zanahoria, zapallo, betarragas; y las de hoja verde, como acelga, espinaca, albahaca, apio, poro, brócoli.
Frutos secos como el ajonjolí, las almendras, las nueces, las avellanas, las pecanas y las semillas de girasol (rico contenido en selenio).
Menestras como lentejas, garbanzos, frijoles, pallares, arvejas, etc.
Agua pura porque ayuda a los procesos metabólicos y a mantener hidratada la piel. Se recomienda un promedio de 4 a 6 vasos diarios, muy aparte de otros líquidos.
Leche de vaca, huevos, queso, yogur, además, los especialistas también sugieren leche de origen vegetal por ser muy rica en micronutrientes, como por ejemplo, de avena, coco, ajonjolí, almendras y soya.
Chocolate al 70% como mínimo de cacao. Te ayudará a disminuir la ansiedad y a mejorar tu capacidad de retención.
Carnes de pescado como atún, bonito, salmón. También se sugiere el consumo de pollo, pavo, etc.
Para complementar esta alimentación balanceada se recomienda la práctica de ejercicios físicos y la aplicación de algunas técnicas de relajación, pues, en su conjunto, ayudan a reforzar el sistema inmunológico de las personas.
“Las frutas junto con las verduras y hortalizas son alimentos más alcalinizantes por lo que protegen contra la acidificación producida de forma natural por el organismo y agravada por el consumo abundante de alimentos de origen animal”, comenta.
La especialista también explica que se deben evitar todo tipo de alimentos muy procesados, los embutidos y el exceso de sal y azúcar en nuestra alimentación diaria. Es decir, disminuir o, evitar, en lo posible, comer golosinas como los piqueos o las galletas.
Estos son solo algunos alimentos que pueden ser tus aliados para tener una buena salud. Quizá algunos no son de tu agrado, pero puedes reemplazarlos por otros cuyo valor nutricional sea similar o el mismo.
Pongamos mucha voluntad, esfuerzo y…¡a comer se ha dicho!